“PEQUEÑAS MENTIRAS SIN IMPORTANCIA”
Me tumbé en el sillón sin esperar nada de esta película, sinceramente creí que tras un día largo de trabajo me serviría para conciliar el sueño, y ha conseguido sorprenderme. Sin ser un gran joya, reune lo suficiente para llegar a hacerte reir y llorar. Un buen vino francés y unas playas de arena blanca envuelven a nuestro grupo de amigos, con los cuales llegamos a identificarnos claramente. La amistad a prueba de fuego unida al egoismo, la hipocresía pero también tocando la fibra de nuestro corazón con lo que al final importa que es el saber que quieres y eres querido, y que algo tan importante como la amistad impera sobre todos nosotros. Amigos con experiencias entre-cruzadas, tan semejantes a nosotros en algunos aspectos. Un aplauso a la interpretación de cada uno de los actores. Una película de las de verdad, (no de esas de Hollywood), que nos muestra verdaderamente la amistad, con sus traiciones, su complicidad, su intimidad, una manera de decirnos que no podemos vivir sin estar solos y sin nuestros amigos. Un diálogo inteligente, unas interpretaciones formidables y un argumento perfectamente desarrollado. De los films que recuerdas con el corazón.
